Cosas del mal tiempo
chocoadicta — Lun, 2005-01-24 07:38
Hoy ha hecho un frío horroroso. No sé a cuantos grados estábamos pero no debía ser un número elevado. Dejé el gorro en casa por esa malsana costumbre de pensar que hace calor sólo porque algunos rayos de sol afloran a ciertas horas del día. Mal hecho. Un dolor punzante me recordaba constantemente que mis orejas trataban de sobrevivir y sobre todo intentaban permanecer unidas a mi cabeza. Creo que por mis dedos, enfrascados en guantes, dejó de circular la sangre durante unos minutos y encima un moquillo constante me recordaba que mi nariz estaba con una tonalidad rojiza y no precisamente por haber bebido cervecilla.
Lo cierto es que ya hace unos días que el tiempo está imposible. Hace apenas dos noches sopló un viento horroroso. Era fuertísimo pero no fuimos conscientes de cuanto hasta que descubrimos, al día siguiente, esparcidas por la calle nuestras tejas de hormigón y las de los vecinos (esas que van por el centro en un tejado de dos aguas). Para colmo hoy al salir al jardín pensamos que nos habían robado la mesa que tenemos fuera. Mal pensado, no fue así. Se nos ocurrió mirar en los jardines colindantes y allí la vimos tendidita y "espatarrada" (nunca mejor dicho pues cada pata estaba por un sitio) sobre el césped del vecino. Al parecer fue cosa del viento. No sé quien ha dejado la puerta o la ventana abierta por ahí pero agradecería sinceramente que la cerrara.









